¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Respuesta:
El sólo hecho de pensar y reflexionar en la respuesta a la pregunta planteada resulta difícil, y es que, a pesar de leer las diferentes teorías que han intentado explicar qué es el aprendizaje y cómo aprendemos sigue siendo complejo hablar de temas como los mencionados.
El aprendizaje no puede considerarse como algo trivial que se puede observar y medir, ni mucho menos es algo que ésta sujeto a contenidos cualesquiera, que garantizan, como una receta de cocina, resultados exactos o similares, no podemos esperar que los estudiantes se formen de la misma manera sin importar condiciones y características físicas, sociales, psicológicas, ambientales, tecnológicas, entre otras.
Resulta ser algo tan importante que incluso a través del aprendizaje se elije una manera de estar en el mundo, de proyectarnos a futuro en lo personal y lo profesional, en fin, de hacer proyectos de vida que garanticen nuestro bienestar y el de nuestros seres queridos.
Como docentes en muchas ocasiones nos encontramos con diversos tipos de personas con características diferentes y muy propias, el sentido humanístico de la educación da sentido al aprendizaje; así tenemos que, cuando un alumno va a construir su propio conocimiento dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje en muchas ocasiones nos impactan y hacen reflexionar en nuestra labor, algunas veces de manera positiva y otras negativa, pero lo cierto es, que cada uno de nosotros tiene una organización de esquemas de entendimiento de la realidad, por lo que no todos aprendemos de la misma forma, ni bajo las mismas circunstancias y si a esto le agregamos que los conocimientos son construidos al momento de la acción misma y que en gran parte depende del interés que le pongamos como estudiantes entonces empieza a tener sentido que aprendemos para la vida y que al momento de enseñar también se aprende, pero que difícil resulta medir cualitativa y cuantitativamente ambas cosas.
El aprendizaje requiere de un proceso debidamente planeado, ejecutado y evaluado, así tenemos que, desde los contenidos curriculares hasta las actividades en los escenarios de aprendizaje, los métodos, las estrategias, las técnicas, la motivación, el interés, entre otros elementos, del proceso enseñanza-aprendizaje son de vital importancia para la construcción del conocimiento; si algo falla el proceso se desvirtúa y pierde el verdadero sentido del aprendizaje, deja de ser real y por lo regular se pierde la secuencia y la utilidad, incluso como docentes nosotros mismos dejamos de aprender y hacemos como que impartimos clases.
No hay que olvidar que el estudiante en la actualidad debe de aprender a analizar, a reflexionar, a ser práctico, a ser crítico, a ser sociable; es decir, las competencias son para que el estudiante pueda desarrollarse a lo largo de su vida y eso se dice fácil pero en la práctica requiere de mucho esfuerzo y no es fácil de observar ni de medir.
Candy Kau.
Respuesta:
El sólo hecho de pensar y reflexionar en la respuesta a la pregunta planteada resulta difícil, y es que, a pesar de leer las diferentes teorías que han intentado explicar qué es el aprendizaje y cómo aprendemos sigue siendo complejo hablar de temas como los mencionados.
El aprendizaje no puede considerarse como algo trivial que se puede observar y medir, ni mucho menos es algo que ésta sujeto a contenidos cualesquiera, que garantizan, como una receta de cocina, resultados exactos o similares, no podemos esperar que los estudiantes se formen de la misma manera sin importar condiciones y características físicas, sociales, psicológicas, ambientales, tecnológicas, entre otras.
Resulta ser algo tan importante que incluso a través del aprendizaje se elije una manera de estar en el mundo, de proyectarnos a futuro en lo personal y lo profesional, en fin, de hacer proyectos de vida que garanticen nuestro bienestar y el de nuestros seres queridos.
Como docentes en muchas ocasiones nos encontramos con diversos tipos de personas con características diferentes y muy propias, el sentido humanístico de la educación da sentido al aprendizaje; así tenemos que, cuando un alumno va a construir su propio conocimiento dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje en muchas ocasiones nos impactan y hacen reflexionar en nuestra labor, algunas veces de manera positiva y otras negativa, pero lo cierto es, que cada uno de nosotros tiene una organización de esquemas de entendimiento de la realidad, por lo que no todos aprendemos de la misma forma, ni bajo las mismas circunstancias y si a esto le agregamos que los conocimientos son construidos al momento de la acción misma y que en gran parte depende del interés que le pongamos como estudiantes entonces empieza a tener sentido que aprendemos para la vida y que al momento de enseñar también se aprende, pero que difícil resulta medir cualitativa y cuantitativamente ambas cosas.
El aprendizaje requiere de un proceso debidamente planeado, ejecutado y evaluado, así tenemos que, desde los contenidos curriculares hasta las actividades en los escenarios de aprendizaje, los métodos, las estrategias, las técnicas, la motivación, el interés, entre otros elementos, del proceso enseñanza-aprendizaje son de vital importancia para la construcción del conocimiento; si algo falla el proceso se desvirtúa y pierde el verdadero sentido del aprendizaje, deja de ser real y por lo regular se pierde la secuencia y la utilidad, incluso como docentes nosotros mismos dejamos de aprender y hacemos como que impartimos clases.
No hay que olvidar que el estudiante en la actualidad debe de aprender a analizar, a reflexionar, a ser práctico, a ser crítico, a ser sociable; es decir, las competencias son para que el estudiante pueda desarrollarse a lo largo de su vida y eso se dice fácil pero en la práctica requiere de mucho esfuerzo y no es fácil de observar ni de medir.
Candy Kau.
